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La Diabetes en la tercera edad

 

La Diabetes en las personas mayores no se diferencia de la de los adultos por lo que la información sustancial está recogida en el capítulo de la Diabetes en el Adulto.

No obstante queremos incidir en este capítulo en la importancia de algunas circunstancias que dada la edad y el tiempo de evolución de la enfermedad en estos pacientes pueden tener más importancia.

Revisiones del pie diabético: Son muy importantes las revisiones del pie. Leer con atención el capítulo de los autocuidados. No dejar pasar las revisiones periódicas en los centros de salud y prestar especial cuidado al calzado de forma que se eviten roces y heridas.

Alteración de la sensibilidad al calor: Una de las complicaciones de los pacientes con diabetes mal controlada o con mucho tiempo de evolución es la neuropatía diabética. Esta circunstancia puede conllevar una alteración de la sensibilidad del paciente al calor por lo que se aconseja evitar situaciones que puedan suponer un peligro al alterarse esta sensibilidad. Las bolsas de agua caliente, las estufas o radiadores pueden provocar quemaduras que sólo son reconocidas cuando ya se han producido. Por tanto mucho cuidado con esas fuentes de calor.

Los reconocimientos periódicos en tu centro de salud de los pies (Revisiones del pie diabético) nos darán información precoz sobre esta alteración de sensibilidad y podremos actuar preventivamente.

La Pluripatología y Polimedicación: En las personas mayores es habitual que se presenten distintas enfermedades y en consecuencia sus tratamientos se compliquen con una extensa lista de fármacos.

Es imprescindible que vuestro equipo de salud, vuestro médico y vuestra enfermera, conozcan de forma clara todos los fármacos que toma el paciente, se actualicen todos los cambios tanto en medicamentos nuevos como en cambio de dosis, hay que incluir toda la información incluso las hierbas u otros productos “naturales” ya que pueden influir directamente en los restantes tratamiento y en el buen control de la diabetes.

La complicaciones: Cuando la enfermedad lleva mucho tiempo de evolución la presencia de algunas de las complicaciones es frecuente: Por ellos es necesario que se cumplan los controles que os indique vuestro equipo de salud tanto a nivel analítico (por la nefropatía), como las revisiones oculares (por la retinopatía).

La higiene bucal: Los mayores presentan con frecuencia cambios involutivos que se producen en la pulpa, huesos maxilares, mucosa oral y glándulas salivares lo que puede favorecer el desarrollo de caries y enfermedad periodontal. Por ellos no hay que descuidar la visita al dentista a fin de evitar focos de infección a ese nivel.

El ejercicio: Una de las bases importantes en el tratamiento de la diabetes es la actividad física. Este aspecto es en ocasiones más difícil de llevarlo a cabo por los problemas articulares de los ancianos. No obstante es fundamental, y no solo para la diabetes, que los pacientes con diabetes realicen actividad física adecuada a su situación personal. Los ejercicios deben contemplar tanto el trabajo aeróbico como potenciar el tono muscular.

 

Cuidado de la piel: Mantener la piel bien hidratada es importante ya que es muy habitual que las personas mayores presenten una piel más seca lo propicia el picor y el rascado pudiendo presentarse infecciones por este motivo.

Vacunas: Ni que decir tiene lo importante que resulta que un diabético se vacune contra la gripe y contra el neumococo.

La Hipoglucemia: Hay que tener un especial cuidado con las hipoglucemias en los ancianos ya que en ocasiones no son conscientes de los síntomas de advertencia de hipoglucemia y tienen una menor sensibilidad a los síntomas de advertencia neurovegetativos, aun habiendo sido instruidos a este respecto. En ocasiones son fuentes de caídas que dadas sus características óseas pueden presentar serias complicaciones.  

 

La actividad física en los adultos mayores...